Negación vasca radical del capitalismo mundial

SEPTIMA CINTA: DONDE SE EXPLICA QUE UN ESCALOFRIO RECORRE EL ESPINAZO DEL CAPITAL, SUS PELIGROSISIMAS REACCIONES, LAS BESTIALIDADES QUE PROMETE AL PLANETA, L0 LOGICO QUE ES QUE ETA Y EL MLNV SE DECLAREN CONTRA "ESTE" MUNDO Y LA RESPONSABILIDAD DE QUE QUIZA LA LIBERACION NACIONAL Y SOCIAL DE EUSKAL HERRIA PUEDA SER LA CHISPA QUE INICIE LA CREMACION DE LA EXPLOTACION PLANETARIA

Los nuevos señores de los anillos: las empresas transnacionales o multinacionales (2). El increíble peso actual del poder y la riqueza de las transnacionales o multinacionales

He llamado de nuevo tu atención hace un rato sobre el hecho significativo de que en 1974 las ventas de las filiales de las transnacionales estadounidenses en el extranjero superaron el PNB del Alemania Federal. Ahora bien, el proceso de expansión de las transnacionales (estadounidenses o no) ha continuado cobrando importancia en el período posterior a aquella fecha. Un informe del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas de 23 de marzo de 1979 señalaba que diez mil empresas establecidas en los países de alta tecnología (excluida la URSS y demás paises satélites de la misma) tenían filiales fuera de su país y que mas de dos mil de ellas estaban presentes en siete o más países. Examinadas 382 grandes empresas industriales con ventas superiores a los mil millones de dólares aparecieron 242 con un 25% o más de "contenido extranjero" ya se midiera éste en ventas, empleos, ganancias o exportaciones.

Hay algo aún mucho más significativo: el hecho de que durante mucho tiempo las empresas transnacionales se han mantenido al margen de la crisis económica mundial. Más aún, las transnacionales se han beneficiado de la crisis. El valor de sus inversiones extranjeras había aumentado a una media de un 15% anual hasta 1973 y en el decenio posterior a esa fecha aumentó a un 16% anual de media. En volumen crecieron después de 1973 a un 3,6% mientras que las inversiones interiores de los paises desarrollados aumentaban a un 1,9% anual. Lo que demuestra que la acumulación de capital de las transnacionales ha sido más rápida que la de las empresas uninacionales durante la crisis.

El dato crucial es siempre el mismo: los beneficios. La tasa de beneficio medio en los Estados Unidos disminuyó desde 1966 pero la del capital estadounidense invertido en el extranjero aumenta: 10% en 1966, 16% en 1973, 21% en 1979, 14% en 1981. A partir de los años setenta disminuyen las tasas de beneficio en Japón y Europa mientras que las transnacionales japonesas y europeas tienen una rentabilidad creciente.

La baza básica es también la misma: las duraciones anuales del trabajo son un 50% superiores en las filiales de las empresas transnacionales situadas en el Tercer Mundo. Los salarios son también más bajos y permiten aún otra ventaja: conseguir que los trabajadores que esas mismas transnacionales tienen en los paises industrializados acepten congelar o rebajar sus salarios y empeorar sus condiciones de trabajo (menos días de vacaciones, menos primas) simplemente para evitar que su empresa cierre fábricas para transladar su producción a Asia o a otras localizaciones.

Los años ochenta han presenciado el ascenso de transnacionales no estadounidenses (japonesas, holandesas, alemanas, francesas, italianas, coreanas, etc,etc), la internacionalización de las empresas públicas y el énfasis en el crecimiento de transnacionales dedicadas al sector servicios y de industrias auxiliares del mismo. Las transnacionales han proliferado en los ramos de seguros, de sociedades de inversión, de sociedades de asesoramiento, de la publicidad , en el mal llamado "terciario industrial" (satélites, telecomunicaciones, micro-informática, telemática, industria de oficinas). Y en el otro gran sector "terciario-industrial" del ocio: hay transnacionales con inversiones impresionantes en agencias de viaje y de turismo, cadenas hoteleras, alquiler de vehículos, vídeos, juegos electrónicos.....Y en el deporte, tanto en la fabricación de artículos de deporte como en el mecenazgo de las competiciones retransmitidas por televisión. Las mayores tasas de beneficio de las transnacionales y sus más intensos crecimientos se alcanzaron durante los años ochenta en el sector de los servicios (junto con la de petróleo).

El descomunal poder económico de las transnacionales de los Estados Unidos queda de manifiesto cuando se le compara con el fruto del trabajo de estados con cientos de millones de habitantes. Por ejemplo: las ventas en 1992 de la mayor transnacional industrial de los Estados Unidos superan el Producto Nacional Bruto en 1992 de los ciento noventa y uno millones de indonesios. PNB de Indonesia en 1992: 127.400 millones de dólares. Ventas en 1992 de General Motors: 132.775 millones de dólares.

El Producto Nacional Bruto de los ochocientos ochenta millones de indios fué superado en 1991 por la suma de las ventas de las tres mayores transnacionales industriales estadounidenses. PNB de la India: 284.700 millones de dólares. Ventas sumadas de General Motors, Exxon y Ford: 315.984 millones de dólares.

Como ves las transnacionales estadounidenses representan hoy una fuerza y un poder que es imprescindible tener en cuenta sencillamente para pensar el mundo como es y no como parece que es cuando se mira la Asamblea de las Naciones Unidas. Pero no son sólo las transnacionales norteamericanas las que hay que tener en cuenta. Porque la cuarta empresa transnacional industrial por su volumen de ventas en 1992 es anglo-holandesa (Royal Dutch/Shell Group), la quinta es japonesa (Toyota) y la sexta italiana (IRI). Cuando se habla y se piensa en la potencia de las empresas transnacionales no puede hacerse sin ponderar la que tienen las que no son estadounidenses. Porque de las 100 mayores empresas industriales del mundo en 1992 ya sólo 30 son norteamericanas, 20 son japonesas, 15 alemanas, 8 francesas, 5 británicas, 4 de Corea del Sur, 4 italianas, 3 suizas y luego hay tres países con dos y cinco con una sola.

Te daré un ejemplo definitivo de hasta qué punto puede uno equivocarse si piensa el mundo como una suma de Estados sin tener en cuenta el decisivo protagonismo de las transnacionales. Cuando se habla de la economía mundial y de sus problemas es seguro que se acabe hablando del déficit comercial de los Estados Unidos. Pero al hacerlo se ignora este hecho crucial: el de que si al contemplar el déficit comercial USA por ejemplo del año 1987 (que sumó 144.000 millones de dólares) se hubieran considerado exportaciones norteamericanas las ventas originadas en las instalaciones norteamericanas de producción en el extranjero el déficit comercial USA (menos 144.000 millones de dólares) SE HABRIA CONVERTIDO EN UN SUPERAVIT, EN UN EXCEDENTE COMERCIAL DE MAS 57.000 MILLONES DE DOLARES. ¿Te das cuenta de cómo las grandes transnacionales aumentan la opacidad del capitalismo y de lo desorientador que puede ser pensar en el mundo sin pensar a la vez en las transnacionales?.

Tenemos datos bastante recientes sobre el peso y la importancia que han alcanzado las transnacionales: el último informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (CNUCED) sobre ese tipo de empresas emitido en julio de 1993 y titulado World Investment Report 1993. Transnational corporations and Integrated International Production. Ese informe señala que de las 7.000 sociedades multinacionales existentes en 1970 han pasado a contarse más de 37.000 en 1992 (con más de 170.000 sociedades filiales en el extranjero). Destaca que las multinacionales han ido devorando a las empresas nacionales y poseen ya hoy una tercera parte de los bienes productivos mundiales y dos billones (dos millones de millones) de dólares invertidos en el extranjero.

Y atiende por favor a estos dos escalofriantes datos: 1º) El conjunto de sus ventas en el extranjero asciende a cinco billones y medio (cinco millones y medio de millones) de dólares, muy cerca de igualar el Producto Nacional Bruto de los Estados Unidos. 2º) Nada más y nada menos que una cuarta parte del comercio mundial corresponde a ventas entre filiales de la misma empresa.

Pero lo espectacular del informe no son esas cifras, con ser asombrosas, sino la concentración capitalista que revela. Concentración geográfica primero, porque más del 90% tienen su sede en países del Norte y más del 50% se amontonan en sólo cuatro países (USA, Japón, Gran Bretaña y Francia). Concentración por sectores, en segundo lugar, porque tan sólo cuatro sectores (petróleo, automóvil, química y productos farmacéuticos) se reparten el 50% de los bienes en el extranjero. Pero sobre todo concentración de riqueza: el uno por ciento de ellas (370) posee la mitad de los bienes productivos.

Los nuevos señores de los anillos: las empresas transnacionales o multinacionales (3). Su peso en el Estado español y la amenaza de sus prácticas.